Comunicado de la Asociación Nueva Enfermería ante el cese de la enfermera Goretti Pacheco

Estupor y temblores¹.

Eso es lo que debería sentir cualquiera de los mandos inferiores a Jesús Sánchez Martos, el inefable Consejero de Sanidad de Madrid, uno de los enfermédicos modélicos que habitan en nuestro sistema sanitario.

Así se presenta en su perfil de Twitter:

Hace exactamente una semana, una compañera madrileña decidió aprovechar la afición del consejero por la mencionada red social, para solicitar por enésima vez, vacunas con las que poder desarrollar su labor:

La contestación del interpelado no se hizo esperar, pero como podéis observar en los siguientes enlaces 1, 2, 3 y 4 , al día siguiente, Goretti fue cesada en su cargo como responsable de Enfermería del Centro de Salud San Blas, en Parla.

 

Sánchez Martos rápidamente se desmarcó de la decisión afirmando que fue tomada por la Gerente de Atención Primaria:

Marta Sánchez-Celaya, como gerente, depende orgánicamente de la Dirección General de Coordinación de la Asistencia Sanitaria y ésta de la Consejería…Activa en twitter como @martascelaya , sin embargo, no ha mencionado nada de todo el revuelo generado por una decisión suya (según palabras del consejero). Seguramente estará encantada de explicar el motivo que la ha llevado a tan lamentable postura.

¿Cómo se supone que debería haber actuado Goretti Pacheco ante el desabastecimiento de la vacuna contra la tos ferina para las embarazadas de su centro?. Todo parece indicar que siguió los cauces adecuados y ante la nula respuesta obtenida y el triste panorama asistencial, se vio abocada a intentar vías alternativas.

Las muestras de apoyo se siguen sucediendo tanto en RRSS como en diferentes plataformas de apoyo a la sanidad pública y / o sus profesionales: 1, 2, 3 y 4

 

Entre la multitud de normativas que las enfermeras hemos de respetar en el ejercicio de nuestra profesión, se encuentra el Código Deontológico de la Enfermería Española (aquí en el web del CGE, aquí en la del CODEM). El espíritu de dicha normativa es, claramente, que las enfermeras hemos de velar por la salud de los pacientes y por el respeto a sus derechos en cualquier aspecto de nuestro trabajo, incluida la denuncia de las carencias y deficiencias de funcionamiento que detectemos y que puedan afectarles negativamente. ¿No es esto lo que hizo Goretti Pacheco, tras intentar resolver el problema por los cauces administrativos establecidos?

En la imagen inferior, podéis leer varios artículos extraídos del Código Deontológico que figura en la web del Colegio de Enfermería de Madrid (CODEM), al que pertenece nuestra compañera:

 

 

Desde la Asociación Nueva Enfermería, deseamos dejar clara nuestra postura de rechazo frontal y absoluto a la decisión tomada por el Servicio Madrileño de SALUD y solicitar la revocación inmediata del cese a Goretti Pacheco como Responsable de Enfermería. ¿Qué ética sustenta esta actitud obstruccionista para la prevención y mantenimiento de la salud de la población? FAVOREZCAN LA CRÍTICA CONSTRUCTIVA.

Al Consejero nos gustaría transmitirle que, si bien es cierto que jerárquicamente no es el responsable directo del cese de esta compañera, no deja de ser menos cierto que ha quedado patente su indiferencia. ¿Se ha molestado en conocer quién era la persona que debería haber procurado las vacunas mencionadas mucho antes de llegar a este punto? La gerente que ha perdido la confianza en Goretti ¿qué tipo de responsabilidad tiene en este clamoroso desabastecimiento sostenido en el tiempo?

Por cierto, ¿alguien se está preguntando cómo han reaccionado el Consejo General de Enfermería (CGE) o el Colegio de Madrid (CODEM)? ¿Acaso han enarbolado la enorme profesionalidad de Goretti y su gran implicación con los pacientes?¿Han enviado notas de prensa defendiendo la labor desarrollada por una profesional que debería ser ascendida y no cesada?

  1. NADA. CERO. Queda patente, una vez más, su evidente desconexión con la base profesional y el nulo interés por defender a las enfermer@s.

Los órganos que deberían representar a la enfermería madrileña y  española, están demasiado ocupados en ventilar sus asuntos internos como para molestarse en hacer algo que ni contemplan: la defensa de una enfermera que ha sido atropellada por el impecable desarrollo de sus funciones.

El pasado viernes 16 el CGE celebró su Asamblea General… bueno, o eso que se empeñan en llamar asamblea general. El que debería ser el evento anual más importante, en el cual tendrían que haberse debatido a fondo tanto los gastos como el presupuesto, tuvo una duración de 40 escasos minutos.

El CODEM, por su parte, mañana mismo se enfrenta a su propia Junta General ( 1, 2, 3 ) …a la cual debería asistir el  “consejero tuitero”, ¿no?

 

 

  1. Para los que no hayáis leído la breve novela que da título a esta entrada, en la férrea jerarquía nipona de este modo se define el sentir con el cual cualquiera debe dirigirse al Emperador: con estupor y temblores.

 

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